¡Hola mundo!

Mi entrada tardía en la blogosfera trae consigo un bloqueo periodístico, de esos que los escritores tienen a veces con sus musas.

He querido y podido iniciarme en estas andaduras mil veces, pero una está preparada para ciertas cosas en determinados momentos, curioso por el tiempo -diminuto- que he tenido para pensar estas últimas y paradas dos semanas.

A veces la moral, la imaginación, la profesionalidad o nuestra propia vida nos pide un descanso mental, un análisis  lento de las conclusiones llevadas a cabo durante un periodo rápido.

Por tanto, este ha sido el fruto de la espera y de los falsos intentos de iniciar una opinión más exacta en este mundo de todos y de nadie. Aquí empieza lo que será mi visión de realidad día a día, la que leeré en un futuro entre “rayitas” de luz a través de los dedos de las manos, pero en definitiva, mi humilde y real opinión del presente.

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